lunes, 12 de noviembre de 2012

Un análisis Libertario sobre el conflicto en la educación chilena.



Conflicto en la educación

            Las razones de por qué existen movilizaciones estudiantiles en Chile son fácilmente identificables pero lamentablemente ni ellos mismos se dan cuenta cual es el origen de su descontento, yo lo tengo claro, gran parte de la educación aún es estatal y esto limita el número de posibilidades para acceder a una educación que realmente genere satisfacción en las personas que acceden a ella. Cuando la educación es controlada en parte por el estado hay burócratas que deben decidir cuales son las líneas a seguir y esto provoca innumerables conflictos, la educación debe ser ¿progresista o conservadora? ¿Competitiva o igualitaria? ¿Debemos enseñar educación cívica o no? Si estas preguntas y otras más complicadas se responden de acuerdo al sector político que está en el poder, siempre afectará a los intereses y pensamientos de algún grupo minoritario.

            En un sistema de educación estrictamente privado existiría realmente lo que todos queremos, libertad de elegir lo que es mejor para cada uno. Si dejamos la educación en las reglas del libre mercado se extiende el número de posibilidades reales de escoger realmente lo que le gusta a cada individuo, querer generar ganancias es el principal control de calidad, los propietarios de establecimientos van a querer que sus escuelas y universidades tengan el mejor prestigio. La gente podrá decidir si quiere énfasis en una educación progresista, conservadora, religiosa, humanista, libertaria, capitalista, artística, científica etc. Para generar convencimiento en la mayoría de los chilenos que un sistema de educación privada consigue que todos realmente obtengan mayor libertad necesitamos enfocarnos en cosas claves como la reducción de impuestos y promover la idea correcta de que la educación es uno de los más nobles bienes de inversión. Lamentablemente el discurso populista nos ha alejado de la libertad en la educación, lo bueno es que se puede observar como un gran número de padres decide invertir en escuelas privadas debido a que estas claramente son de mejor calidad en muchos aspectos, tienen academias de música, deporte e inglés, consiguen profesores más dedicados a la buena enseñanza, hay menos alumnos por sala cosa que es esencial a la hora de preocuparse de las respectivas identidades individuales para un enfoque mejor en las materias de su interés.

            La razón del endeudamiento parte por el gasto de la familia y la falta de oportunidades de algunas personas para obtener un buen trabajo, no creo que sea culpa de este sistema de relativa libertad económica, la educación siempre la paga alguien. Creo que es correcto pensar que cuando la inversión no sale solamente de nuestros bolsillos siempre vamos a encontrar algo inadecuado. En las movilizaciones hemos visto claramente como los slogans comunicacionales siguen las pautas de un sector político que tiene muy claro que controlando la educación podría adoctrinar a todo Chile con sus pensamientos colectivistas totalitarios. El individualismo, la privatización y la libertad de elegir en la educación son claves para responder con argumentos, convicciones y hechos a este llamado equivocado que va en rumbo muy contrario a la libertad. No soy un experto en decidir qué políticas públicas pueden fortalecer un ambiente de real libertad y educación privada al alcance de todos, lo que sí, considero necesario establecer un honesto debate y un énfasis en lo que realmente quieren los movilizados. Por ejemplo ellos hablan de educación pública pero lo que buscan es mayor control del estado en la educación, es decir educación más estatizada, la educación privada también es pública porque está al alcance de los que quieren pagar por ella. El nivel de desarrollo y buen prestigio a nivel de Sudamérica en las universidades de Chile se consiguió gracias a una preocupación de invertir bien en nuevas tecnologías y mejor docencia, quién no quiere ver eso tiene un sesgo ideológico o pasa por alto varios antecedentes primordiales a la hora de buscar como mejorar la calidad de los establecimientos.

            Debería desarrollarse otro movimiento que defienda la libertad en la educación, no sería difícil si los académicos y estudiantes convencidos en que la educación privada promueve la libertad de elegir y mejora la calidad de los servicios en todos los aspectos consiguen producir una estrategia comunicacional más fuerte que el actual movimiento estudiantil. La tarea es difícil porque a nivel mundial la mayoría de los gobiernos han defendido una continua intervención en el sistema educacional sin dejar la libre experimentación en diversas materias educativas no convencionales. Pero no podemos dejar en manos de estatistas cargados ideológicamente el motor fundamental para el desarrollo de nuestro país, lo que se debe hacer es instalar una fuerte defensa a la libertad de elegir en el sistema educativo. En lo que estamos de acuerdo es que la educación formal debe mejorar la calidad y ser de acceso para todos los que deseen invertir en ella. Para conseguir eso es necesario liberalizar el mercado educativo y para mejorar la calidad se debe aceptar el lucro, esto último es mejor transparentarlo porque prohibirlo es un revés al mejoramiento de los servicios en cada establecimiento. La educación no puede existir siempre con las subvenciones del gobierno en base a los impuestos de los ciudadanos, la inversión de escuelas y universidades se debe ampliar con mucho más énfasis al sector privado porque este es el motor productivo y vital para el desarrollo del país.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Opción Libertaria.

     Entramos en un momento crucial en la historia de Chile, las personas tienen que decidir si quieren más libertad individual o van a optar por más colectividad estatista. Escribo esto porque nosotros los libertarios tenemos que defender y promover todo lo que lleva la palabra libre entremedio, detallada o en el origen de el hecho. La libertad conseguida en Chile no es la mejor pero es valiosa para que en algún momento se cumplan nuestras pretensiones libertarias. Es preciso oponerse al movimiento estudiantil estatista y de izquierda, es preciso terminar con el populismo ambientalista que obstruye la generación de nuevos empleos, es preciso apoyar a la derecha mientras no seamos una fuerza política muy grande. Respeto las posiciones de los que prefieren mantenerse al margen, pero yo no estoy dispuesto a correr el riesgo de que llegue un gobierno de izquierda al poder y que producto de eso aumente la burocracia y el intervencionismo extremo que es costumbre del ala izquierdista.
  
    La derecha respeta la actividad empresarial, entiende que con esto se consigue un mejor desarrollo en el país, muchas veces peca de corporativista como por ejemplo en el caso de las AFP, pero con todos sus defectos los valores que defiende acerca de la propiedad privada y el desarrollo de la actividad empresarial como principal fuente de riqueza en la acción humana me dan la razón a la hora de decidir en el voto quienes pueden gobernar mejor. No digo que sea la mejor opción, creo que los libertarios cuando lleguemos a obtener un lugar importante dentro del debate político seremos la opción para aumentar la espontaneidad y libre elección de los seres humanos al momento de elegir cual es el modo de vida que quieren conservar o conseguir, optando por un juego limpio libre de decisiones políticas que coarten las libertades individuales que necesitamos para poder desarrollarnos sin mayores inconvenientes.

    Chile es un país en donde los slogans comunicacionales de la izquierda logran captar la atención y el apoyo de personas que poco saben cual es el origen de su descontento. Ante las presiones populistas lo que se debe hacer es usar la práctica y la convicción de que en la batalla entre Libertad v/s Estado podemos ser amigos de la derecha, ¿no me creen? Piensen que la derecha ha impulsado la inscripción automática y voto voluntario, el cierre de el único diario estatal, las privatizaciones, etc. No puedo negar que tienen errores que no puedo compartir como la subvención a grupos de su interés. Pero estamos en una época en donde el fantasma totalitario del "socialismo del siglo XXI" hay que saber frenar, es un germen que se está incubando en parte de la juventud chilena. Por eso seamos humildes, los libertarios no somos una fuerza política mayoritaría y estamos lejos de serla, estoy convencido en que algún día nuestro trabajo dará frutos importantes para que Chile se encamine hacia la completa libertad humana.

     Por ahora propongo vencer el fantasma del totalitarismo ayudando a la derecha en las estrategias a producir para que acabemos con el populismo y las ideas erradas de como solucionar problemas que afectan a nuestros compatriotas. Hay que destruir de raíz el fantasma del totalitarismo ingresando en el debate y acercándolo a una dirección lógica que nos permita relacionar todo en la idea de separar al estado de las cosas que los seres humanos conseguimos gracias a la empresarialidad. Libertad v/s estado ese es nuestro rumbo y mientras Chile no gane la batalla contra el colectivismo totalitario no podemos estar lo suficientemente tranquilos.