lunes, 21 de enero de 2013

Algunos argumentos contra la mentalidad anticapitalista.



Hoy me escribieron el argumento de izquierda más ridículo que he leído “la desigualdad es un atentado contra los derechos humanos” cada ser humano es único e irrepetible y en consecuencia será completamente distinto en su forma y fondo, los que termina de moldear la familia y también serán distintos los resultados de riqueza que logrará al continuar su vida. Me enfocaré en la riqueza material porque probablemente a eso se refería el izquierdista ya que la gente de ese sector tiene una fijación infernal en la riqueza ajena.

Ahora entiendo muchas cosas, si la lógica es que la desigualdad material atenta contra los derechos humanos entonces a la gente de izquierda que defiende este argumento no le molestaría que grupos de extrema izquierda quemen, destruyan o roben parte de los bienes materiales de otros cuando ya la desigualdad comience a generar distancia en los resultados que ellos consideran inmorales.

Uds. Pueden comer un rico y crujiente pan en la mañana gracias al interés individual de generar ganancias del panadero que necesita satisfacer sus necesidades y probablemente las necesidades de su familia, pueden obtener ropa de diferente calidad que de acuerdo al nivel de productividad o astucia de cada uno, obtienen distintos niveles en la libertad de elegir (no cualquiera compra ropa cara y de mejor calidad) y claro que sí; diseñadores, empresario capitalista y comerciantes tuvieron intereses individuales que quisieron compartir con los consumidores, compartir en el sentido de preocuparse de la competencia y de lo que cada individuo quiere elegir de acuerdo a sus gustos y su capacidad de ganancias, les escribo estos ejemplos porque son interacciones individuales en distintas escalas sociales, Sintetizo lo que decía el libertario Friedrich Von Hayek “el individualismo se preocupa de analizar desde los individuos y sus interacciones sociales los efectos en un sistema determinado, no como el colectivismo que caracteriza y se explica fenómenos sociales en base a ciertas entidades superiores por ejemplo la sociedad y el estado”.

La riqueza material de un comerciante “humilde” muy pocas veces es cuestionada por gente de izquierda aunque ellos logran generar ingresos gracias al funcionamiento del mercado y sus intereses de ganancia para mejorar su calidad de vida. Cuando hay individuos que entienden mejor las relaciones de mercado y pueden obtener los medios de producción gracias al capital acumulado probablemente durante largos años y así invertir en personas que trabajen con los medios de producción obtenidos por el capitalista para que este pueda generar sus propios ingresos con un interés individual de ganancia, tampoco debería ser cuestionado si se da bajo las reglas del mercado, la única diferencia es que la cantidad de capital obtenido será mucho mayor, pero nadie es moralmente superior por ganar menos que otro y esto los socialistas al menos en teoría no logran entenderlo, porque hay claros ejemplos de que cuando llegan a la elite política hacen “negocios” totalmente despiadados con el pueblo que dicen defender.

Si quieren ser solidarios pueden obtener ganancias con métodos voluntarios y donarla a gente con mayores necesidades. Muchos capitalistas hacen eso pero esto tampoco es bien visto por la gente de izquierda porque sacan todo su resentimiento a flote afirmando que “la derecha es paternalista y cuando quieren van a dar plata a los rotos”. La verdad es que se me hace difícil visualizar otra cosa que quiera la izquierda que no sea amplificar el robo y redistribuir la riqueza, condenar a los capitalistas millonarios por inmorales (aunque en la izquierda se hagan ricos como gobernantes socialistas) y echarle toda la culpa de los males en el país al mercado, incluso si la evidencia real demuestre completamente lo contrario. Por eso es importante despejar todas las dudas y refutar las teorías de conspiraciones o que apuntan al derrumbe de un modelo que es uno de los más estables en el mundo (aunque no lo comparto del todo) Como bien decía el economista liberal de Laissez-Faire, Ludwig Von Mises “para no caer en la barbarie es preciso refutar todos los argumentos socialistas”. Es lamentable que a principios de un siglo mucho más tecnológico que el anterior tenemos que darnos ese trabajo para que los objetivos libertarios estén más cerca del hombre común y ayudarlo en su desarrollo en vez de alejarse en el olvido y con eso nuestra libertad individual.