viernes, 5 de abril de 2013

Divulgar ideas para un Chile Libertario.



No considero que el libertarianismo esté lejos de ser opción política hoy en Chile, porque ya es una opción, no es opción en las urnas, pero si es un referente ideológico que puede ser muy envolvente y de un momento a otro crecer a pasos gigantescos, lo explico, en Chile los que dicen no estar ni ahí con la política cada vez tienen mayores deseos de administrar sus propias vidas, prueba concreta de ello es que nuestro país posee la tasa de emprendimiento en edad adulta (18-64 años) más elevada del mundo con un 23,4% en el año 2012. No podemos dudar que ciertas cifras elegantes de la economía Chilena se las debemos a la escuela de Chicago, que posee ciertas similitudes con la escuela Austriaca, esto no quiere decir que sea lo mejor, pero nos ha servido bastante, hoy tenemos mercados más abiertos al mundo y tampoco creo que alguien pueda negar que la construcción de ese camino fue desde el gobierno del general Pinochet con ministros liberales tan capacitados como Hernán Büchi o José Piñera, ellos son quienes comprendieron desde la derecha que una economía de mercado es la mejor herramienta para superar la pobreza y el subdesarrollo.
             
               Lo que nos puede causar dolores de cabeza es que no puede sostenerse en el largo plazo un capitalismo sin capitalistas, a la mayoría de la gente le gusta la libertad, poder decidir sobre sus vidas, tener derechos de propiedad, acceder a bienes y servicios con los que nuestros abuelos ni siquiera soñaban, pero si no divulgamos filosofía política en conjunto con promover la economía de mercado como la mejor herramienta que tenemos, la gente seguirá reclamando por problemas inexistentes o cuando realmente existen no pueden visualizar sus orígenes, en su mayoría por no decir en su totalidad, problemas de naturaleza intervencionista, por esto creo que los libertarios estamos en un momento de divulgación de las ideas, por eso no concuerdo en la caricaturización que hizo Belmar del grupo de libertarios, yo no soy orgulloso y tampoco me limito a jugar póker y burlarme del panorama “liberal estatista” actual, intento transmitir ideas, divulgarlas con fuerza para que más gente se sume a nuestro ideario.
  
Concuerdo en que los “liberales” unidos a la socialdemocracia hacen el ridículo, es cosa de leer sus respectivos manifiestos para darse cuenta que buscan pretextos para intervenir la cooperación voluntaria desde el estado, el mercado no es perfecto dicen, pero estamos en un sistema aún híbrido, entonces si el libre mercado no se ha probado al 100% es como ilógico desde un punto de vista realmente liberal pensar que la intervención es la solución, me da risa leer cosas absurdas de este tipo: “emprendimiento solidario” “mercados a favor del bien común” el programa de red liberal es muy parecido al del partido liberal, son intervencionistas, creen en la tercera vía, de hecho incluso nombran a Milton Friedman como un mal ejemplo, en cierto sentido esto los pone claramente a la izquierda de RN y la UDI. Pero con los partidos de derecha y con los militantes y seguidores de esta tenemos otro problema.

  En más de alguna ocasión he leído tweets de gente de derecha culpando de algunas privatizaciones a la concertación, quizás podríamos separar entre la “vieja derecha” representada por tomar un ejemplo; Hermógenes Pérez de Arce, es cosa de leer su blog para darse cuenta que muchas de sus ideas están enfocadas en establecer la “sociedad libre” donde los individuos tienen soberanía para elegir en el libre mercado lo que mejor satisfaga sus necesidades pero también existe una “nueva derecha” que surgió luego de que a través de la opinión pública (movimientos “sociales” y periodistas) comenzó una estrategia comunicacional a favor de estatizar los servicios y algunos bienes, y entonces una parte del gobierno comenzó a trabajar para ello. Esto es grave ya que la socialdemocracia establece programas más estatistas y colectivistas y a la derecha le importa mantener el status quo trabajando para ambos lados, competirán con Andrés Allamand y su programa claramente intervencionista en el que desecha la idea del estado mínimo caricaturizándola como una “antigua creencia” también podrían competir con quién observamos y escuchamos cada cierto tiempo, es Laurence Golborne que tendrá un programa lejos del libertarianismo, pero lentamente intenta convencer con ideas a favor de la libertad, lo lamentable es que esto es insuficiente producto de que hay una seria mentalidad anticapitalista en el conjunto mayoritario de las personas que nos interesa la acción política.

  Nuestro deber como libertarios no es jugar póker ni tomar cerveza para burlarnos de todo el panorama y tampoco nos debe ser indiferente lo que piensen de nosotros, la idea es convencer a la gente para el aporte voluntario. Cosas tan simples como decir que nuestro programa se basa en 2 ejes principales, primero que cada uno es dueño de su propio cuerpo y puede hacer lo que estima conveniente con el y sus frutos de trabajo, lo segundo es que queremos verdadera libertad e independencia en la gente para desarrollar sus propias habilidades empresariales en un sistema de verdadero libre mercado, esto quiere decir que no estamos dispuestos a generar beneficios arbitrarios con el dinero obtenido por otros, lo que nos diferencia de todos los otros movimientos políticos incluso de Franco Parisi el supuesto defensor del poder de la gente, los únicos que han hablado por ejemplo de bajar impuestos, son Golborne y Parisi pero este último quiere hacer una reforma tributaria para que los ricos paguen más, como todos los libertarios sabemos afectaría la inversión y al final el bolsillo de las personas, no se saca nada bajando impuestos a unos para subir a otros.

  Hay que proponer una baja de impuestos generalizada, por ejemplo dejar el IVA en un 2%  o eliminarlo en un eventual gobierno libertario mayoritario (espero no sea en 1 siglo sino en 1 década), despenalizar todos los crímenes sin víctima, permitir que el mercado determine las energías más eficientes que realmente favorecen a los consumidores, no comprar el cuento eco-religioso a favor de las ERNC que pretende establecer concesiones y subvenciones para energías caras, lo lamentable es que esto también ha contagiado a partidarios de la derecha que se supone es el sector que defiende una sociedad libre.

  Si estas con los consumidores entonces baja sustancialmente el impuesto al consumo, enfrenta directamente los mitos que pretenden imponer una visión intervencionista, propone que los políticos se bajen el sueldo, todos los cargos estatales de importancia en este momento deberían bajar sus sueldos por lo menos a la mitad, de cierta forma les estamos pagando para que eliminen paulatinamente nuestras libertades individuales y eso hay que divulgarlo, gran parte de la juventud lo entiende a medias, dice no estar ni ahí con la política, lo que deberían entender es que no se saca algo positivo de eso, porque solo se logra que las cosas sigan tal cual o peor, lo bueno puede ser que no están ni ahí con los políticos, que es diferente a desechar por completo el camino de la acción política, yo creo que con ideas coherentes, bien planteadas, sin orgullo ni mucho menos apatía, con perseverancia, tolerancia y argumentos sólidos en algún lugar de este siglo van a surgir con potencia en las mentes individuales de nuestros compatriotas las ideas de un movimiento libertario consolidado de manera concreta.