martes, 28 de mayo de 2013

La educación no es un derecho.



La educación no es un derecho, los derechos no cambian de acuerdo a las circunstancias, son naturales y están presentes en toda la vida del ser humano, el derecho a la vida, el derecho a la autoposesión, el derecho a la búsqueda de la felicidad. Por lo tanto el que cree que la educación es un derecho básicamente piensa que tiene derecho a obligar a que las personas que tienen la capacidad de impartir educación les entreguen sus servicios a cambio de nada, solo por esto y otras cosas esa visión es errónea y perjudicial.

La educación es la primera institución social evolutiva del conocimiento, basada en la acción humana individual que busca de manera deliberada los conocimientos que son valorados más de manera subjetiva, por lo tanto la educación es una o la institución más importante de nuestra civilización. Esto quiere decir que el conocimiento aprendido a través de la historia que sabemos ha funcionado lo intercambiamos voluntariamente con quién nosotros queremos, para que aprenda y así pueda desarrollar sus capacidades y talentos de la mejor manera posible, esa es la educación libre, la voluntaria.

La libertad de elegir es la responsabilidad de cada individuo para buscar y encontrar lo que puede mejorar su calidad de vida, querer que el sistema educativo sea centralizado es una irresponsabilidad, sabemos que un órgano de planificación centralizada no puede tener todo el conocimiento específico para tomar las decisiones correctas en economía por eso el socialismo falló. Pero hay quienes insisten en el socialismo de la educación, que un sistema centralizado y “gratuito” para todos además manipulado por grupos de interés político puede funcionar mejor que la diversidad en un mercado privado donde la demanda educativa de los individuos sea la guía para mejorar cada día más el conocimiento disperso a través del espacio-tiempo.

La verdadera revolución en la educación sería tener un sistema donde la libertad educativa, el respeto por la diferencia, el mejor desarrollo de la desigualdad de habilidades, los valores de igual dignidad y la diferenciación en los distintos talentos y capacidades de cada individuo permita que la institución social de más valor en nuestra civilización sea mejorada gradualmente hasta alcanzar distintos grados específicos de desarrollo de acuerdo a lo que los individuos necesitan y no responder a los caprichos de grupos de planificadores de cada materia. Si nuestro conocimiento es disperso y nuestra mentalidad diversa lo más indicado sería un mercado libre de educación privada donde las personas estén al mando de los contenidos y los diversos modos de educar, educar es más que instrucción, educar es liberar el desarrollo de cada individuo de acuerdo a lo que el busca, quiere y entiende mejor que otros.