lunes, 23 de septiembre de 2013

La "derecha" nacional y su debilidad frente a la izquierda.



            En Chile tenemos un serio problema, conseguimos ciertos grados de libertad pero existen una serie de factores negativos que nos dejan al borde de devolvernos una gran cantidad de años en materia de libertad y prosperidad, Milton Friedman decía que en las sociedades donde buscan la igualdad por sobre la libertad no se obtiene ningún grado de ambas, en cambio en las sociedades que se preocupan de la libertad más que de la igualdad, se genera un amplio grado de ambas. Si nos conectamos con la realidad y los resultados que se pueden comparar entre los países capitalistas y comunistas claramente nos podemos dar cuenta a que se refería el Profesor Friedman.
           
El “chileno medio” siempre ha sido estatista, antes del régimen militar el estatismo había provocado un enorme caos social, económico e institucional en el país, luego tuvimos la fortuna de que los militares hayan encontrado en las ideas liberales las bases para buscar progreso, civilización y en el largo plazo la libertad, no en todos los aspectos y en toda la cantidad posible que me gustaría, pero es un buen país para vivir. La clara muestra de que el “chileno medio” le tiene miedo a la libertad es que se tuvo que imponer en una dictadura militar, porque para muchos eso fue, una dictadura –no niego que para otros haya sido una liberación- que reprimió las ideas socialistas para poder establecer un capitalismo liberal en muchos aspectos y mercantilista en otros.

Chile al llegar a un buen lugar relacionado con la libertad económica producto de que estamos en los primeros lugares de muchos estudios de institutos liberales y conservadores se ha volcado hacia el rechazo de esta, producto de que la casta intelectual socialista en el país fue muy astuta en culpar a la libertad capitalista de la desigualdad material, provocando un claro sentimiento de envidia y rechazo por los sistemas de producción en las masas de nacionales. Hoy este país tiene un claro vuelco en las ideas hacia la búsqueda de la igualdad, esto es muy peligroso debido a que claramente si se establecen políticas públicas para buscar la igualdad material nos iremos olvidando agónicamente de los grados de libertad que disfrutamos.

Para el socialista los métodos de producción capitalista son un robo, por lo que ellos justifican moralmente la violencia en muchas ocasiones, el resentimiento y la búsqueda de la desigualdad frente a la ley, es cosa de escuchar sus frases en alguna protesta callejera “educación primero para el hijo del obrero, educación después para el hijo del burgués”. En la opinión pública la izquierda trabajó tan bien que los de derecha ya no son de derecha, en realidad son de izquierda porque también están preocupados de la desigualdad y para ellos es más importante esta preocupación que aumentar la libertad.

La izquierda tiene la bandera de lucha de los derechos sociales, la “derecha” tiene la bandera de lucha de mantener el status quo ¿cuál de estas dos puede ser más estimulante para una mente joven?
            La derecha va a perder mucho camino si sigue siendo “derecha” y no comienza a defender los ideales que han hecho grande a muchas naciones, un sistema de capitalismo liberal clásico, con gobierno limitado y dejando que la creatividad espontánea de los seres humanos se involucren cada vez en más materias, esto no se consigue aprobando ministerios del deporte, esa es una política de izquierda, los verdaderos partidos de derecha siempre buscan la libertad y sin esconderse en un discurso de izquierda inventando “derechos sociales” para conseguir los votos. Es patético como el Presidente Piñera y muchas personas en la “derecha” que lo siguen buscan colgarse de la novedad del momento, la del Señor Parisi que ni siquiera tiene filosofía política, sabe que quiere el poder y probablemente tenga algunas buenas ideas pero no es suficiente para buscar lo mejor para un país, menos cuando propones casi puras políticas públicas de corte izquierdista.

            Podría decir que soy de una derecha clásica que busca la libertad, limitar el gobierno a sus funciones claves, dejar que el orden espontáneo de los mercados libres genere la vitalidad necesaria para un cambio y una mejoría permanente y esto se da en un orden natural de desigualdad, si queremos vivir en un país donde la libertad se entienda con la verdadera igualdad (ante la ley) debemos enfocarnos en mantener y aumentar la libertad, si el discurso de derecha sigue siendo aburrido, defendiendo el status quo y los adversarios seducen con “derechos sociales” que generarán un cambio (probablemente muy desastroso pero es cambio) entonces no sé que vamos a elegir… ¿igualdad moderada y extrema igualdad? Si es así en Noviembre vamos a decidir entre puras opciones izquierdista, no gracias. La derecha tiene que despertar y luego.